El ventilador ruidoso del BMAX que hace de Proxmox Backup Server (y cómo lo arreglé sin gastar un euro)

Ilustración cómic de un mini PC con ruedas pasando por un túnel de lavado de coches

Hace poco terminé de migrar mi homelab a un GMKtec G11 como nuevo nodo Proxmox, dejando libre mi antiguo mini PC BMAX B2Plus. En vez de dejarlo cogiendo polvo en un cajón, decidí darle una segunda vida como Proxmox Backup Server (PBS) bare-metal dedicado, sustituyendo así el punto único de fallo que suponía tener el PBS como una VM dentro del propio nodo Proxmox.

El montaje funcionó perfectamente desde el primer día... con un pequeño problema: el ventilador hacía bastante ruido. Nada dramático, pero sí lo suficiente como para notarlo en una sala donde antes solo se oía el zumbido de fondo habitual de un rack casero.

Como es un equipo que va a estar encendido 24/7, decidí abrirlo y ver qué se podía hacer.

Primer obstáculo: sacar la placa de la carcasa

Lo primero que suele pensarse ante un ventilador ruidoso es "estará lleno de polvo, lo limpio con aire comprimido y ya está". Pero en este mini PC el ventilador está atornillado a la parte trasera de la placa base, así que para acceder a él hay que sacar la placa entera de la carcasa. Y ahí empezaron las complicaciones.

Los pasos para desmontar la carcasa:

  1. La tapa inferior se sujeta con 4 tornillos escondidos bajo las patas de goma antideslizantes. Hay que despegar las patas (van pegadas con un adhesivo fuerte) para acceder a ellos.
  2. Una vez fuera la tapa, la placa base también va fijada con otros 4 tornillos.
  3. Pero aunque quites esos 4 tornillos, la placa no sale sin más: los conectores traseros (USB, RJ45, HDMI, jack de audio) están encajados a presión en los recortes del panel trasero de la carcasa, actuando como un segundo punto de anclaje. Toda la fila de puertos hace de "freno".

La solución fue hacer un movimiento tipo báscula: levantar primero el lado opuesto a los puertos, sacar la placa en ángulo, y ya casi al final deslizarla recta para que los conectores salieran limpios por sus ranuras sin forzar nada.

El ventilador: un blower centrífugo de portátil

Una vez fuera la placa, apareció el ventilador: no es un fan axial cuadrado como los de sobremesa, sino un blower centrífugo tipo portátil (carcasa azul, expulsa el aire por el lateral en vez de hacia abajo), con un conector de 4 pines (alimentación + tacómetro + PWM). Tiene sentido, ya que la placa de este mini PC reutiliza componentes típicos de placas de portátil (memoria SO-DIMM, disposición de puertos en el borde).

Ventilador blower centrífugo atornillado a la parte trasera de la placa base de un mini PC, junto a los puertos USB

Lo raro es que, a simple vista, el ventilador no estaba especialmente sucio. Nada de la típica capa gruesa de pelusa que uno espera encontrar tras años de funcionamiento. Así que el polvo quedaba descartado como causa principal del ruido.

El diagnóstico: no es polvo, es el rodamiento

Cuando un ventilador está limpio pero sigue haciendo ruido, la causa más habitual no es la suciedad, sino el desgaste del rodamiento del propio motor. Para confirmarlo, lo mejor es desmontar el ventilador del todo y examinar el motor:

  • Si al girar el eje con el dedo notas que "raspa", vibra de forma irregular, o el eje tiene juego lateral (se mueve de lado a lado, no solo gira), es el rodamiento.
  • Un zumbido o chirrido que cambia de tono con la velocidad suele apuntar también al rodamiento. Un "clic-clic" rítmico, en cambio, suele ser una pala rozando contra el marco o un cable mal colocado.

Al separar el rotor del estátor se vio con claridad el tipo de motor que llevaba este blower:

Rotor de un ventilador desmontado, mostrando las cuatro bobinas de cobre del estátor y el eje central sucio de polvo

Este es un motor de casquillo (sleeve bearing), no de rodamiento de bolas. Es el tipo de motor más barato de fabricar y también el que más ruido acaba dando con los años: el eje gira directamente dentro de un manguito metálico lubricado, y cuando ese lubricante se seca, el eje empieza a rozar contra el propio casquillo. Además, en esta foto ya se aprecia bastante mugre acumulada alrededor de la base del estátor, algo que no se veía por fuera con el ventilador montado.

La reparación: limpieza y un par de gotas de aceite

Con el motor totalmente accesible, el proceso fue sencillo:

  1. Limpieza. Con bastoncillos de los oídos humedecidos (no empapados) en alcohol isopropílico, limpié la mugre acumulada alrededor de las bobinas y la base del estátor. El alcohol isopropílico es ideal para electrónica porque se evapora rápido y no deja residuo. Hay que evitar que entre líquido dentro del propio agujero del eje/casquillo, y dejar secar bien el alcohol antes del siguiente paso.

  2. Lubricación. Aquí es importante elegir bien el lubricante. Mi primer instinto fue pensar en grasa de litio (la que uso para los carriles de la persiana de casa), pero es un error: la grasa de litio es demasiado viscosa para un motor tan pequeño girando a miles de RPM — en vez de reducir la fricción, añadiría resistencia al giro. Lo correcto para un casquillo de este tamaño es un aceite fino de baja viscosidad: aceite de máquina de coser, aceite mineral ligero o aceite de silicona fino. Apliqué un par de gotas directamente en el eje del rotor y otra gotita en el casquillo del estátor, e hice girar el rotor a mano varias vueltas para repartir bien el aceite por toda la superficie de contacto.

  3. Montaje. Volví a encajar el rotor en el estátor, limpié el exceso de aceite que pudiera sobrar en los bordes (para que no acabara goteando sobre la placa) y monté de nuevo el ventilador en la placa, y la placa en la carcasa.

El resultado

Encendí el equipo esperando, en el peor de los casos, haberlo dejado inservible. El resultado fue justo el contrario: silencio total. Solo el LED azul indicando que está en marcha. Ni rastro del zumbido que tenía antes.

Una reparación de coste cero (cuatro bastoncillos y un par de gotas de aceite) que ha dejado el PBS del homelab funcionando en absoluto silencio. Si con el tiempo —meses o años— volviera a aparecer algo de ruido, el mismo proceso de desmontar, limpiar y aceitar debería resolverlo de nuevo sin necesidad de comprar un ventilador nuevo.

En resumen: si tienes un mini PC, NAS o cualquier equipo con un ventilador pequeño que hace ruido pero está limpio por fuera, antes de pensar en sustituirlo, prueba a desmontarlo y comprobar el estado del eje. Si es un motor de casquillo (la mayoría de estos ventiladores pequeños lo son), unas gotas de aceite fino bien aplicadas pueden devolverle la vida silenciosa sin gastar nada.

Jaume Ferré

Jaume Ferré

Tengo un trabajo que no tiene nada que ver con esto. Pero me gusta cacharrear con webs, Linux y el homelab. De vez en cuando alguien me paga por ello, lo cual siempre sorprende. Canon R7 en mano y Arch Linux de fondo.

¿Te ha sido útil?

Ayúdame a mejorar con tu puntuación.

0.0 (0 votos)
Comentarios